Flag Counter

miércoles, 2 de enero de 2019

Momias de Quinto de Ebro, Zaragoza.

Los trabajos de excavación en la nave central de la antigua Iglesia de la Asunción de Quinto, realizados en la primavera del año 2011, sacan a la luz centenares de enterramientos practicados en ese edificio desde el momento de su construcción y hasta 1831.

1.061 son las personas documentadas que fueron inhumadas en el suelo de este espectacular edificio que es, a la vez, el mejor icono y mayor orgullo de todos los Quintanos.

Sin embargo, el azar o el destino, ha permitido que una quincena de estos enterramientos se hayan conservado de una forma tan excepcional que carece de precedentes en el resto del mundo, puesto que no solo el perfecto estado de los cuerpos de los siglos XVIII y XIX es lo que hoy podemos mostrar, sino que también sus ropajes, zapatos, ataúdes y otros complementos, conforman una exposición sin igual en el mismo lugar donde fueron inhumados, haciendo de Quinto, un lugar de visita obligada y de interés nacional e internacional.

Aunque no se sabe con exactitud quiénes fueron las quince momias que se muestran en "El Piquete", como se conoce a esta iglesia, las investigaciones han revelado que todas ellas pertenecen a los últimos enterramientos que se hicieron dentro de la Asunción de Quinto, por lo que datan aproximadamente del periodo comprendido entre 1750 y 1830, según ha explicado el alcalde de la localidad, Jesús Morales.

Las momias cuentan historias sobre lo que fueron en el pasado, pero también sobre el contexto político, social y económico que caracterizó la época en la que vivieron. En el caso de las de Quinto, es la historia de ocho niños y siete adultos, de los cuales tres "probablemente fueron capellanes o rectores de la iglesia", ha apuntado Morales.

La posición o el lugar en el que fueron enterrados, así como los ropajes, son algunas de las evidencias que hacen pensar que esas tres momias pertenecieron al seno de la iglesia de Quinto. En este sentido, Morales ha señalado que "a los que pertenecían a la iglesia se les enterraba con la cabeza hacia al altar, mientras que al resto del pueblo, con los pies hacia al altar".

Asimismo, que se haya enterrado a algunos de ellos con zapatos de cuero o con trajes de seda da a entender que pertenecieron a una clase social más alta, ha indicado.

Por su parte, la directora del Instituto de Estudios Científicos en Momias (Iecim), Mercedes González, ha destacado como curiosidad que el vestido que lleva una de las momias se le hizo a propósito para enterrarla.

"El traje es un tul de seda que está bordado solo por la parte delantera, ya que en el momento de exponer al cadáver para velarlo solo se veía esta parte y no la trasera", ha explicado.

Para González, "El Piquete" es una "cápsula del tiempo" que permite al visitante acercarse a la muerte, pero desde un punto de vista en el que "el interés científico e histórico predomina sobre el morbo".

Las momias de Quinto se podrían distinguir entre personajes religiosos (como el capellán, que es la primera momia que se ve nada más entrar al templo a mano izquierda), adultos no religiosos que, o bien colaboraban con la iglesia o cuyas familias habían pagado para ser enterrados bajo allí mismo, así como niños que fallecieron a muy corta edad (desde el mes hasta los siete años). Los religiosos fueron hallados con la cabeza mirando hacia el altar y los pies hacia afuera, mientras que los que no lo eran estaban dispuestos al contrario. Dos de los clérigos conservan a la perfección sus zapatos, aunque en el caso de la momia de prominente abdomen situada en el extremo de la capilla de Santa Ana, se ha sabido que sus zapatos con tacón eran propios de familias aristocráticas alemanas a finales del siglo XVII. ¿Eso significa que era alemán? << No tiene por qué, quizás se las hicieron llegar al tener un pie bastante grande, muy superior a la media de la época >>- nos explicó la guía con la que recorrimos el museo.

Sorprende la cantidad de momias con el pelo de color pelirrojo.






Niña pequeña, hija probablemente de alguien de clase alta o media. 



Niñito de tierna edad que murió pudiera ser de una epidemia de cólera.


Increíble conservación de sus cejas y pestañas. 






De seguro un religioso.


Tiene hasta cierto parecido con la momia de Rosalía Lombardo.



Impresionante conservación de su pelo y ropaje.







Pareciera que está despierto.










En el caso de “Lady” se supo que su fallecimiento se debió a una hemorragia como consecuencia del prolapso tanto de útero y recto que padecía. Investigaciones posteriores, aunque ya por parte de los documentalistas, llevaron a esclarecer que la mujer nacida en Alcañiz y que residía en Madrid había perdido la vida a la edad de treinta y cinco años. Probablemente una de las razones por las que se hallaba en Quinto es que había ido a tratarse con sus aguas termales, consideradas beneficiosas para las enfermedades del aparato digestivo.





Cosa rara, esta dama, murió a los probables setenta años de edad. Algo que no era usual en aquel tiempo. La esperanza de vida en la España del siglo XVIII rondaba los cuarenta años.




Momias de Quinto
“Las razones por las que algunos cuerpos se han conservado tan bien tiene que ver con el clima seco de Quinto”, explica Mercedes González, directora del Instituto de Estudios Científicos en Momias. “También depende de las características de cada persona, del tiempo de deshidratación de cada uno de ellos y del tipo de muerte. El cólera deshidrata más que un infarto”, añade.

De los 70 cuerpos rescatados de la nave central, 30 de ellos estaban momificados. Los 15 en mejor estado son los que se han expuesto en la iglesia. 8 son niños y 7 adultos.

Los análisis y las pruebas científicas han sido imprescindibles para saber de qué época son. “Por el tejido y el tipo de ropa creemos que son del siglo XVIII y principios del siglo XIX. El mayor de ellos, que debió de morir a los 70 años, lleva unos zapatos que son del siglo XVII, aunque ese modelo pudo llegar a Aragón más tarde”, explica González.

Lo que suele ser más complicado de averiguar es la causa de la muerte. Según González, algunos de los niños y ancianos pudieron morir de cólera, ya que en esa época en Aragón hubo un brote bastante fuerte y los más pequeños y mayores suelen ser los primeros en sufrirla.

“Hay uno de los niños que tiene deformidades en los pies. La causa de la muerte pudo haber sido una infección y la propia deformidad”, añade.

Aunque no todas son tan sencillas de investigar. “Si sufrió un infarto y con la caída se fracturó el cráneo, nosotros lo primero que vamos a pensar es que la muerte fue a causa del traumatismo. También hay muchas enfermedades que no dejan huella en los huesos ni en la piel”, nos comenta González.



Fuentes:

  • https://momiasdequinto.es/museo/historia/
  • https://www.efe.com/efe/espana/cultura/las-momias-de-quinto-redescubren-el-pasado-la-localidad-en-un-museo-unico/10005-3639036
  • https://www.elrincondesele.com/museo-momias-quinto/
  • https://www.escapadarural.com/blog/quinto-el-pueblo-de-las-momias/

No hay comentarios:

Publicar un comentario